La comida de los hospitales

Las dietas hospitalarias son planes de alimentación que tratan de seleccionar los mejores productos para la recuperación de los enfermos.

Una dieta hospitalaria tiene como objetivo la recuperación del paciente y, por tanto, debe buscar un reparto racional de sus necesidades nutricionales y, al mismo tiempo, resultar atractiva para el enfermo.

No es un tema menor, baste decir que, a menudo, el recuerdo de la experiencia de cualquiera que ha pasado por un hospital se reduce a recordar…¡cómo comió en él!.

En los siguientes párrafos trataremos de ver un poco más a fondo en qué consiste una dieta de hospital y qué tipos hay.

¿Qué son las dietas hospitalarias?

Una dieta hospitalaria es la forma en la que nos alimentas durante la convalecencia en un hospital.

Las dietas hospitalarias han variado mucho en los últimos años y para su elaboración se tienen en cuenta muchísimos factores: las creencias personales, las necesidades en función de la edad y condición del enfermo, la posibilidad de alergias, de intolerancias, de embarazo…

Dieta hospitalaria

Funciones de las dietas hospitalares

Básicamente son tres:

  1. Nutricional para el mantenimiento correcto de nuestras funciones vitales a través de la comida,
  2. Terapéutica, para paliar las carencias alimenticias del paciente y aplicar el alimento como un complemento o la como la base misma de la sanación.
  3. Preventiva, que busca asegurarse de que el organismo tiene la una base nutricional  sólida para evitar la enfermedad.

Tipos de dietas hospitalarias

En rasgos generales podemos decir que estas dietas se dividen en dos:

  • basales
  • terapéuticas

Dietas basales

El término “basal” hace referencia a que es una dieta básica, normal, aquella que se administra a un paciente que no tiene requerimientos de alimentación específicos: no tiene carencias nutricionales ni requiere un control nutricional específico.

En principio lo único que se tiene en cuenta es que sea un alimento completo y respete tanto los gustos del enfermo como sus posibles limitaciones (alergias, intolerancia, preceptos religiosos…).

Su reparto nutricional es de:

Carbohidratos50-55%
Grasa23-30%
Proteína15-20%

De la dieta basal se dice que presta una excesiva atención a los carbohidratos, lo que supone de hecho una dieta hipocalórica que muchos consideran poco saludable y no recomendable para todo tipo de afecciones.

Icono CorazonA este respecto, recomiendo el artículo de The Guardian (te dejo la referencia más abajo) en el que se establecen relaciones entre los peligros de un a dieta con exceso de glucosa en enfermos por infecciones bacterianas.

Dietas terapéuticas

Se administran a pacientes con necesidades nutricionales específicas, bien por su estado (embarazo, por ejemplo) como porque para su recuperación es necesario incrementar o disminuir los elementos de la ingesta: aumento o disminución de calorías, de nutrientes, de textura del alimento (sólido, blando, líquido…)

Son, por tanto, dietas muy variadas, pero en líneas generales podemos dividirlas en:

1. Dietas de transición.

Se administran en os casos en los que el paciente ha salido de una intervención quirúrgica y, dependiendo de la estimulación digestiva que sea precisa se dividen en líquidas, semilíquidas o blandas.

Que sean más o menos sólidas va a depender de la preparación del organismo para realizar adecuadamente la asimilación gástrica.

Ejemplo de dieta líquida

Es la que se suministra a pacientes que precisan de poca estimulación del aparato digestivo. Se trata de alimentos cálidos y líquidos como la sopa

Ejemplo de dieta semilíquida

A medida que el organismo es capaz de asimilar comida más compleja puede pasar a alimentarse de productos como el yogur o alimentos muy triturados que faciliten su digestión

Ejemplo de dieta blanda

Es la que se utiliza previo a suministrar al paciente un alimento con mayor textura. Son alimentos enteros, muy simples, bajos en grasa y con muy poca fibra como pasta fina (fideos), pan blando, purés de verdura, etc

2. Dietas hipocalóricas

Persiguen la moderación en el peso en personas obesas y, por tanto están muy limitadas las cantidades aunque no el reparto de nutrientes. Se trata de dietas de 1.000, 1500 ó 1800 calorías, dependiendo de cada caso.

3. Dietas de restricción nutricional

Dependiendo del caso, se busca una restricción de glucosa (en casos, por ejemplo, de diabetes), o la restricción/ aumento del consumo proteína (poca proteína para los casos de enfermedades renales y alta proteína en casos de desnutrición, por ejemplo).

4. Dietas de modificación

Puede buscarse que el alimento no contenga grasa (enfermos con HDL alto, por ejemplo), o que limite la ingesta de fibra (por ejemplo tras una intervención en el aparato digestivo), o que haga todo lo contrario e incremente el consumo de alimentos laxantes si el paciente padece estreñimiento.

A parte de esta división básica, las dietas hospitalarias terapéuticas tienen infinidad de modificaciones y variantes ya que cada paciente es un mundo y cada tratamiento puede ser único.

Para elaborar un plan nutricional a la medida cada vez tiene mayor protagonismo las nuevas tecnologías ya que son las que permiten adaptar la dieta a cada caso específico en función de las variables de cada enfermo, recabar información y elaborar menús únicos.


Icono CorazonPara ampliar información

Referencia sobre dietas hipocalóricas y su incidencia en determinadas enfermedades:

Si deseas ampliar información sobre dietas hospitalarias, tipos y fundamentos puedes consultar:

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